De Amor, Amantes y Amigos

Revista de amor y Relatos de amor

Amarse con los ojos abiertos es abrirse sin miedo al AMOR

POR MAYTE GARCÍA CANEIRO

Cuando te encuentras en plena RUPTURA sentimental, no puedes evitar tener pensamientos de personificación hacia esa palabra destructiva que te acaba de apuñalar el alma. En ese momento, en medio de la confusión, y sin pararte a analizar la situación en sí misma, te la imaginas como esa dama cruel y dañina, aprendiz de bruja mala que de un plumazo y como consecuencia de algún conjuro equivocado, ha hecho desaparecer, tras una cortina de humo tóxico, a la persona con la que has compartido fluidos y sentimientos. La RUPTURA resulta antipática porque de algún modo representa el fracaso, la muerte de una relación, el final de un camino en el que habías sembrado todo un huerto de ilusiones. La RUPTURA nos anuncia que tras ella, comienza otro camino, pero esta vez sin asfaltar, el camino del duelo, estrecho, sin señales que te indiquen si en cualquier momento puede atravesarse un animal salvaje que te obligará a frenar con brusquedad, lleno de curvas, baches, piedras, sin gasolineras para repostar ni áreas de servicio donde descansar y tomar un tentempié. La RUPTURA es un adiós y ahí te las apañes, un pañuelo lleno de lágrimas y una maleta rebosante de reproches, de dudas, de miedos. Y precisamente en ese terreno de arenas movedizas emocionales me encontraba yo cuando la mano de una ex amiga psicóloga me tendió amablemente el que prometía ser algo así como el flotador salvador de mi ahogo emocional: “Amarse con los ojos abiertos” escrito por el psicoterapeuta argentino Jorge Bucay y por la psicóloga especialista en terapia de parejas, Silvia Salinas.
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Al leer la sinopsis y envuelta en mi aura de negatividad, frustración y victimismo elevado a la décima potencia, pensé que a lo mejor mi ex amiga psicóloga no había caído en la cuenta de que yo ya no tenía nada que arreglar con mi pareja, más que nada, porque ese era el motivo de mi pena, que mi otra mitad ya había decidido por su cuenta y riesgo, completarse con otra, dejándome coja de amor y acojonada. Lo dejé descuidadamente mal aparcado en triple fila con revistas, periódicos y esos objetos de extraña procedencia, que aparecen sin más en tu revistero el día que decides limpiar por fin tu casa tras varias semanas de voluntario auto-secuestro. Ese sábado, con el ánimo recién salido del coma me dije, ¿por qué no? Si total, hoy tengo todo el día por delante para seguir flagelándome. Si le dedico un par de horas a la lectura, todavía me quedan unas cuantas para continuar lamentándome por mi desgracia. Me preparé el desayuno y comencé algo escéptica en medio de un ambiente que invitaba a la distracción, con televisión y radio atropellándose y compitiendo por vencer en la categoría de “Ruidosos sin fronteras”. Sin embargo, ni el uno, ni la otra, ni siquiera mi inicial escaso interés, lograron desviar mi atención de aquella novela que combinaba armónicamente el intercambio vía email de las reflexiones de dos psicólogos sobre el complejo mundo de la pareja, con los conflictos sentimentales de un hombre que, por error, empieza a recibir dichos mensajes en su correo electrónico. Más allá de la propia trama, entretenida, sencilla y muy cómoda de leer, fueron desfilando ante mí, ideas, pensamientos y frases francamente reveladoras que me invitaban a detenerme de vez en cuando en la lectura despertando cuestiones que nunca antes me había planteado: “Las dificultades son parte del camino del amor”, “Es muy diferente enfrentarse a los conflictos que surgen en una relación con la actitud de reflexionar sobre qué me pasa a mí, en lugar de enfrentarse a ellos con enfado pensando que el problema es que estoy con la persona equivocada”, “lo único equivocado son nuestras ideas preconcebidas sobre el matrimonio y sobre la pareja perfecta”, “la realidad mejora cuando decido disfrutar de lo que tengo, en lugar de sufrir porque una ilusión o una fantasía no se realizaron”, “la propuesta es resolver mi propia vida sin esperar que nadie lo haga por mí, no intentar resolverle la vida al otro, sino encontrar a alguien para poder hacer un proyecto juntos, para pasarlo bien, crecer, divertirnos”, “enamorarse es amar las coincidencias y amar es enamorarse de las diferencias”, “debemos ver nuestras relaciones como oportunidades para ampliar nuestra conciencia” o “lo peor de nuestras creencias aprendidas es que supone que debemos buscar nuestra otra mitad. El amor que proponemos se construye entre seres enteros que se encuentran, no entre dos mitades que se necesitan para completarse”, son algunas de las múltiples perlas del lujoso collar con el que decidí decorar mi cuello aquel día y muchos más después. Amarse con los ojos abiertos. Ahora entendía el título del libro. Abrir los ojos significa abrir las puertas de tu mente de par en par, es tener la verdadera intención de conocer al otro mientras te conoces a ti mismo, es despojarse de convicciones férreas dando paso a nuevas creencias, es mirarse en el otro aprovechando lo que nuestra imagen reflejada nos enseña, es aprender, es crecer, es aceptar sin intentar cambiar, y a través de todo ese proceso, es AMAR. Reconozco que el libro me puso en la casilla de salida de un nuevo camino porque me invitó a reflexionar, a mirar dentro de mí, a darme cuenta de que el papel de víctima y sufrida me atrapaba con su camisa de fuerza y me paralizaba, que probablemente era cierto eso de que la idealización sobre el amor me había conducido a continuas y desgarradoras decepciones, que siempre proyectaba sobre mis parejas mis propios temores e inseguridades, que nunca asumía mi responsabilidad en el fracaso, que confundía continuamente el amor, con el enamoramiento, la pasión, o el deseo, que mi impaciencia y neurosis frenaban el desarrollo y la evolución natural de los sentimientos, que mi radicalismo me apartaba de las zonas grises y me instalaba en el todo o en el nada, y en definitiva, que debía centrarme en completar mi mitad desde mí misma para buscar y encontrar otra naranja entera que me acompañara y con la que hacer un exquisito y jugoso zumo lleno de vitaminas.
Y ahora, y como siempre, el NavegAmor os deja algunos links a páginas o blogs que ayudarán a completar información sobre este libro:

Selección de frases incluidas en el libro en: www.educandoenigualdad.com
Página de Facebook de Amarse con los ojos abiertos
Página de Facebook de Jorge Bucay
La revista de Jorge Bucay: http://www.mentesana.es
Frases de Jorge Bucay en www.proverbia.net

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