De Amor, Amantes y Amigos

Revista de amor y Relatos de amor

14 canciones de Luis Eduardo Aute que transforman mis pequeños momentos, en momentazos de felicidad

POR MAYTE GARCÍA CANEIRO

Auterretratos

Mientras miles de madrileños preparaban sus bocatas o sus tupper con filetes empanados y tortilla de patatas, dispuestos a pasar el día de San Isidro en la pradera que lleva su nombre, yo me alejaba del bullicio y del chotis, y ponía rumbo a mi pequeño remanso de paz en la sierra. Después de una ligera comida a base de pasta fresca rellena de atún y tomate, interrogué a mi cuerpo y a mis ganas, decidida a satisfacer sus deseos, ante la difícil disyuntiva que se nos planteaba: ¿siesta o sol de mayo, disfrazado de agosto, mecido por un refrescante viento de abril? ¿Por qué no ambos? Me respondieron convincentes. Dicho y hecho. La temperatura era agradable, el biquini y la crema solar, se me adaptaron de inmediato a la piel pre bronceada, la tumbona de rallas azules y blancas se hallaba en el mejor lugar soleado de todo el jardín y la señal de wifi ondeaba sus cuatro curvaturas orgullosa de estar a tope. Me recogí el pelo en un desastroso pero favorecedor moño, atrapé a mi gadgeto ipad mini, para utilizarlo en ese instante como reproductor de música, me quité los anillos, y antes de hacer lo mismo con el reloj, miré la hora. El hecho de que marcara las cuatro y diez no podía ser casual para alguien como yo, que cree cada vez más, en las señales o coincidencias o casualidades de la vida. Hacía tanto tiempo que no escuchaba a Luis Eduardo Aute, que interpreté el mensaje de mi reloj de pulsera como una estupenda oportunidad de viajar al pasado en ese maravilloso velero de poesía musicada construido por, en mi humilde opinión, uno de los mejores cantautores de nuestro país. Gracias a la variedad, cantidad y gratuidad de spotify (amén de sus nada molestas interrupciones publicitarias), pude disfrutar de los temas que desde niña( y sin entender, por aquel entonces el significado real de sus letras, como es el caso de Al Alba) me habían atrapado y enamorado, y de otros, que ya en la adolescencia y juventud, se colaron para siempre por la puerta de mis sentimientos. Evidentemente, el poeta que escribe, el artista que pinta, el cineasta que hace películas, o el cantante que compone, a lo largo de sus más de 50 años dedicados a la creatividad y al arte, ha sido más que prolífico en todas y cada una de estas disciplinas, pero, hablando ahora de una de ellas, de la música, he elegido las que necesito que me acompañen de manera regular en la vida. Algunas son de amor, otras son de vida, pero todas, me acarician y le ponen banda sonora a momentos, aparentemente sencillos, como el de ayer, consiguiendo convertirlos en momentazos de plenitud y felicidad. Hoy, quiero compartir estas canciones contigo. Espero que te gusten.

1. Al Alba
Si te dijera, amor mío, que temo a a la madrugada, no sé qué estrellas son estas
que hieren como amenazas, ni sé qué sangra la luna al filo de su guadaña.
Presiento que tras la noche, vendrá la noche más larga, quiero que no me abandones
amor mío, al alba.

2. Anda
Anda, dime lo que sientes, no temas si me mata, que yo solo entiendo tus labios como espadas, y ven a mis brazos, dejemos los datos, seamos un cuerpo enamorado

3. Sin tu latido
Hay algunos que dicen, que todos los caminos conducen a roma, y es verdad porque el mío, me lleva cada noche al hueco que te nombra, y le hablo y le suelto, una sonrisa, una blasfemia y dos derrotas; luego apago tus ojos, y duermo con tu nombre besando mi boca.
Ay, amor mío, qué terriblemente absurdo es estar vivo sin el alma de tu cuerpo, sin tu latido.

4. De alguna manera
De alguna manera tendré que olvidarte, por mucho que quiera no es fácil, ya sabes,
me faltan las fuerzas, ha sido muy tarde y nada más, y nada más, apenas nada más.
Las noches te acercan y enredas el aire, mis labios se secan e intento besarte.
Qué fría es la cera de un beso de nadie y nada más, y nada más, apenas nada más.

5. Siento que te estoy perdiendo
Mis labios no encuentran tu beso oportuno, ni encuentra mi cuerpo en tu cuerpo refugio,
tan sólo pasivo abandono, distante desnudo, que entregas como algo que no fuera tuyo,
dejándote hacer en ausente actitud; qué mortal desazón es hacerte el amor cuando ya no eres tú. No quisiera saber, cuando sueles llorar, en qué brazos estás.
Siento que te estoy perdiendo… perdiéndote.

6. Pasaba por aquí

Te veo muy distinta, es nuevo ese carmín. Estás mucho más guapa, será que te embellece ser feliz.

7. De paso
Decir espera es un crimen, decir mañana es igual que matar, ayer de nada nos sirve,
las cicatrices no ayudan a andar. Sólo morir permanece como la más inmutable razón,
vivir es un accidente, un ejercicio de gozo y dolor. Que no, que no, que el pensamiento
no puede tomar asiento, que el pensamiento es estar siempre de paso, de paso, de paso…

8. La belleza
Reivindico el espejismo de intentar ser uno mismo, ese viaje hacia la nada que consiste en la certeza de encontrar en tu mirada la belleza…

9. Las cuatro y diez
Fue en ese cine, ¿te acuerdas?, en una mañana al este de Edén, James Dean tiraba piedras a una casa blanca, entonces te besé. Aquélla fue la primera vez, tus labios parecían de papel, y a la salida en la puerta nos pidió un triste inspector nuestros carnets.

10. Aleluya
Una lágrima en la mano, un suspiro muy cercano, una historia que termina,
una piel que no respira, una nube desgarrada, una sangre derramada, aleluya.

11. No te desnudes todavía
Cuando el deseo estalle, como rompe una flor, te quitaré el vestido, te cubriré de amor, y en la espera, te pediría, no te desnudes todavía, no te desnudes, todavía no.

12. Una de dos
No sabes el dilema que me crea pasar de todo y no decir ni mu, por eso estoy aquí, maldita sea, plantando cara como harías tú. Lo que sucede es que me he enamorado, como el perfecto estúpido que soy, de la mujer que tienes a tu lado…
encájame el directo que te doy. Una de dos, o me llevo a esa mujer o entre los tres nos organizamos, si puede ser.

13. Queda la música
Creo que tú y yo no somos más que dos desconocidos, otros, dos extraños que en el tiempo se han hecho asesinos de esos dos niños de la fotografía que, abrazados, van bailando por la vida, pero, queda la música…

14. Quiéreme

Quiéreme, aunque sea de verdad, quiéreme, y permíteme el exceso, quiéreme, si es posible, sin piedad, quiéreme, antes del último beso.

Quiéreme, haz que se incinere el mar, quiéreme, como el vendaval que pasa, por el resto de una brasa dentro de un glaciar.

Quiéreme, sin el mínimo pudor, quiéreme, con la insidia de la fiera, quiéreme, hasta el último temblor, quiéreme, como quien ya nada espera.

Quiéreme, aunque no sepas fingir, quiéreme, que de todas mis flaquezas sacaré la fortaleza para revivir.

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2 comentarios el “14 canciones de Luis Eduardo Aute que transforman mis pequeños momentos, en momentazos de felicidad

  1. Beatriz
    mayo 20, 2015

    Bonito post! Me encanta Aute!

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